Olvídate de las carreras de coches. Ahora, alentado por una multitud que aplaude y los comentarios salvajes de Lance Boyle, estarás pilotando naves especialmente concebidas para la velocidad y el combate, en entornos que cambian con cada carrera. En lugar de recibir una escopeta de baja potencia, al jugador se le proporciona una máquina ágil, diseñada para la velocidad y la guerra, al alcance de la mano.