Cada paciente tiene una historia y sus síntomas contienen la clave para descubrirla. Desde los resfriados comunes hasta condiciones potencialmente mortales, es tu trabajo averiguar qué está mal. Utiliza una variedad de herramientas de diagnóstico, como pruebas de sangre, controles de temperatura y monitores de ritmo cardíaco, para armar el rompecabezas. Cada caso presenta desafíos únicos, manteniéndote alerta mientras decides el mejor curso de acción.