Cuando Keika recibe una solicitud para derrotar a los youkai, su hermana menor, Hatsuka, ya está en otra misión. Decidida a dar un buen ejemplo a su hermana menos disciplinada, que a menudo no se presenta al entrenamiento, Keika visita al sacerdote sintoísta del pueblo que hizo la petición. Este sacerdote le habla de un youkai gigante de aspecto mono que ha encabezado a otros youkai en un saqueo en su aldea y en sus alrededores. Ella acepta la petición con confianza, por sí sola, creyendo que sus poderes como sacerdotisa le ayudarían a derrotarlos...